Uparkinson. Unidad de Parkinson y Trastornos del Movimiento

Abordaje multidisciplinar de la enfermedad de Parkinson y otros Trastornos del Movimiento

UParkinson es la Unidad de Sinapsi Centre de Neurologia i Neurorehabilitació  especializada en el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Parkinson y otros Trastornos del Movimiento. Desde 1995 trabajamos con equipos interdisciplinares formados por neurólogos, psicólogos, neuropsicólogos, logopedas, fisioterapeutas, nutricionistas, musicoterapeutas y coachs que se coordinan para ofrecer una atención personalizada y un servicio integral a las personas afectadas por estas enfermedades.

Somos referentes en el diagnóstico y tratamiento integral del Parkinson, de los parkinsonismos atípicos (Parálisis Supranuclear Progresiva, Atrofia Multisistémica, Enfermedad por Cuerpos de Lewy Difusos, Degeneración Corticobasal),del Parkinson juvenil o de inicio precoz. También somos referentes en el diagnóstico y tratamiento de trastornos Funcionales y otros Trastornos del Movimiento como Distonía, Corea o Ataxia.

Nos esforzamos por contribuir en el avance del conocimiento científico del Parkinson y de los Parkinsonismos atípicos, colaborando en diversos estudios nacionales y europeos y apostamos por la aplicación de terapias y tratamientos novedosos, siempre contrastados, como la inyección de toxina botulínica (botox) para el tratamiento de la distonía, la sialorrea y otros trastornos del movimiento.

En cuanto a la formación para pacientes y sus familiares y cuidadores, ofrecemos el Programa Psicoeducativo Edupark, un curso específico y multidisciplinar, que tiene como objetivo dar herramientas para gestionar los diferentes retos que pueden encontrarse las personas que conviven con la enfermedad de Parkinson.

El cuerpo facultativo de UParkinson forma parte del Centro Médico Teknon, siendo una Unidad adscrita a este hospital del Grupo QuirónSalud.

ENFERMEDADES Y TRASTORNOS QUE TRATAMOS EN UPARKINSON:

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo complejo que afecta a estructuras del cerebro encargadas del control y la coordinación del movimiento, del mantenimiento del tono muscular y de la postura. Se caracteriza por una gran variedad de síntomas no motores (problemas cognitivos, psiquiátricos, sueño o disautonómicos) y por unos síntomas cuyo estudio resulta esencial para el correcto diagnóstico.

El diagnóstico puede ocasionar un impacto emocional elevado a los afectados y a sus familiares.

Cada año se diagnostican 10.000 nuevos casos de Parkinson en España y la prevalencia es de alrededor del 2% en personas mayores de 65 años. Aunque puede presentarse a cualquier edad, es excepcional por debajo de los 30 años y sólo en un 10% de los afectados comienza antes de los 40.

Síntomas

La enfermedad de Parkinson puede afectar a cada persona de forma muy diversa, siendo la lentitud el síntoma cardinal y más invalidante. Se manifiesta con síntomas «motores» y «no motores» y todos ellos están causados ​​por el déficit de distintos neurotransmisores, principalmente de la dopamina, debido a una degeneración de las neuronas dopaminérgicas de la sustancia nigra. Se sabe que también existen otras áreas del cerebro implicadas y otros neurotransmisores involucrados, como la serotonina, la acetilcolina o la noradrenalina.

 

Síntomas motores

Lentitud, rigidez y temblor que ocasionan poca destreza e imprecisión en los movimientos.

Comunicativos: disminución de la expresión facial, problemas del habla, de la voz y dificultades lingüísticas. También se pueden observar cambios en la letra en forma de microescritura.

Problemas de la marcha, volviéndose más lenta e insegura.

Trastornos del equilibrio: En fases avanzadas, pueden aparecer trastornos del equilibrio y bloqueos al andar que, al mismo tiempo, pueden ocasionar caídas.

 

Síntomas no Motores 

Cognitivos: pueden aparecer problemas en la atención o en la velocidad de procesamiento de la información, a veces también de memoria.

 

Emocionales. Los trastornos del ánimo con ansiedad, apatía y mayor labilidad emocional pueden estar presentes en las personas con Parkinson, en ocasiones ya desde sus inicios. Afectan de forma significativa a la calidad de vida.

 

Otros: Disfunciones urinaria y sexual,estreñimiento, dolor, trastornos del sueño, disfagia, fatiga, pérdida de peso, entre otros. Afectan sólo a algunas personas y en diferente medida.

 

Pronóstico y evolución 

Existen tantas clases de Parkinson diferentes como personas que lo sufren, por lo que es muy difícil generalizar sobre el pronóstico de la evolución.

Tratamiento

Pese a los grandes avances en el campo de las Neurociencias, no existe hoy en día una curación para el Parkinson. Los tratamientos actuales mejoran los síntomas motores y parte de los no motores, así como la calidad de vida de la persona afectada.

En la primera línea de tratamiento está la levodopa, seguido de otros tratamientos que acompañan a la levodopa, como los agonistas de la dopamina o dopaminérgicos, los inhibidores de la MAO-B o los inhibidores de la COMT. El uso de la levodopa o los agonistas de la dopamina mejoran considerablemente los síntomas que presentan los pacientes y la calidad de vida. Pero como la enfermedad sigue progresando y la respuesta a la medicación no es uniforme a lo largo de los años, por lo general, se debe ir ajustando la dosis de los fármacos, periódicamente.

Con los años y según cada paciente, se consigue mejorar los síntomas y que haya una mayor estabilidad con la combinación de estos fármacos. Sin embargo, el curso del Parkinson se complica debido a la degeneración cerebral progresiva y pueden aparecer fluctuaciones motoras ON-OFF con discinesias, así como otros síntomas motores (bloqueos de la marcha o caídas). Cuando la persona entra en una fase más avanzada, donde el ajuste de medicación farmacológica se vuelve complicada por estos efectos secundarios, existen tratamientos llamados de segunda línea que consiguen mejorar de forma importante estas fluctuaciones motoras. Estos son la Estimulación cerebral profunda (DBS) del núcleo subtalámico, la Infusión de Apomorfina subcutánea, la infusión duodenal de levodopa en gel o de forma más reciente levodopa sc o inhalada. Entre un 10% y un 20% de los afectados de Parkinson necesitarán tratamiento quirúrgico como el DBS en algún momento. Las estrategias quirúrgicas son también de gran utilidad en casos bien seleccionados pero no son aplicables a todos los pacientes.

 

Aunque por el momento no disponemos de tratamientos para frenar el curso de la enfermedad, en la última década se han realizado avances científicos importantes que nos están permitiendo comprender con mayor profundidad la complejidad de los múltiples procesos que ocurren en el cerebro y que conllevan a la degeneración neuronal.

¿Cómo contribuye Sinapsi a avanzar en el diagnóstico y tratamiento del Parkinson?

Como avances recientes en los últimos años, cabe destacar la utilización de “wearables” o sensores que nos ayudan a saber el estado motor de los afectados de forma más precisa. Es el caso del STAT-ON, llamado también «el Holter del Parkinson». Fue desarrollado por neurólogos de la Unidad de Parkinson de Sinapsi, adscritos al Centro Médico Teknon, en colaboración con la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) y Sense4Care. Este dispositivo registra los síntomas motores de forma precisa permitiendo así un ajuste más cuidadoso del tratamiento. Actualmente en la Unidad de Parkinson de Sinapsi tenemos en marcha un estudio sobre la efectividad y eficiencia del Holter STAT-ON para detectar las fluctuaciones motoras.

Otro dispositivo innovador es el CueStim, diseñado para ayudar a superar los bloqueos de la marcha que sufren las personas con Parkinson, también conocidos como “Freezing of gait” (FoG). En la Unidad de Parkinson de Sinapsi Centro de Neurología y Neurorrehabilitación tenemos en marcha un estudio piloto sobre CueStim para evaluar la eficacia y usabilidad de ese dispositivo.

También colaboramos con un centro y ofrecemos la técnica no invasiva de ultrasonidos focales de alta intensidad (HIFU), que puede mejorar los síntomas motores de la enfermedad sin tener que pasar por quirófano. El HIFU está indicado para un grupo de pacientes seleccionados que tengan un temblor resistente a los medicamentos o bien lentitud (o bradicinesia) y rigidez y que no mejoren lo suficiente con el tratamiento convencional.

¿Y si no fuera sólo Parkinson? Podría ser un parkinsonismo atípico.

¿Tienes un diagnóstico de enfermedad de Parkinson, pero crees que los síntomas evolucionan más rápido de lo que esperabas? ¿Has tenido caídas en los primeros años o notas, además de los problemas motores, síntomas como deterioro cognitivo, incontinencia urinaria o mareos?

En ese caso, es importante considerar que podrías sufrir un parkinsonismo atípico.

Aunque a menudo asociamos los temblores y rigidez a la enfermedad de Parkinson, entre un 15 y un 20% de las personas con síntomas similares pueden tener en realidad otro tipo de trastorno llamado parkinsonismo atípico o secundario.

Los parkinsonismos atípicos son un conjunto de enfermedades neurodegenerativas raras (con una prevalencia inferior a 4 casos por cada 100.000 habitantes) que pueden parecerse mucho al Parkinson, especialmente en las primeras etapas. Comparten síntomas como la lentitud de movimientos (bradicinesia) o la rigidez, pero suelen tener una evolución más rápida y, sobre todo, una respuesta muy limitada a los tratamientos dopaminérgicos habituales (como la levodopa).

¿Por qué es importante realizar un diagnóstico precoz?

La similitud inicial con la enfermedad de Parkinson puede hacer que el diagnóstico correcto se retrase. Esto puede generar frustración, confusión, búsqueda de segundas opiniones y, lo más preocupante, un tratamiento inadecuado mientras la enfermedad sigue avanzando. Por ello, es fundamental realizar una valoración esmerada, con especialistas en trastornos del movimiento, para establecer un diagnóstico correcto lo antes posible.

Un diagnóstico precoz permite diseñar un plan de tratamiento personalizado y multidisciplinar que ayude a mejorar la calidad de vida y reducir el impacto físico y emocional de la enfermedad.

Complicaciones y evolución

Aún no conocemos las causas exactas de los parkinsonismos atípicos. Con el tiempo, pueden aparecer complicaciones graves como dificultades para tragar (disfagia), neumonías por aspiración, caídas con lesiones, infecciones recurrentes o septicemia, que pueden llegar a ser potencialmente mortales si no se tratan adecuadamente.

Cómo se llaman:

Entre los parkinsonismos atípicos más frecuentes se encuentran:

  • Parálisis Supranuclear Progresiva (PSP)
  • Atrofia Multisistémica (AMS)
  • Degeneración Corticobasal (DCB)
  • Demencia con Cuerpos de Lewy (DCL)

Aunque pueden compartir algunos síntomas, cada enfermedad tiene manifestaciones propias y requiere un abordaje diferenciado.

Tratamiento:

El tratamiento de estos trastornos es complejo, ya que no disponemos de terapias curativas y suelen tener una evolución rápida. Esto hace que la atención no pueda centrarse sólo en la medicación, que a menudo tiene una eficacia limitada. nutricional y estimulación cognitiva) Este enfoque global permite optimizar la calidad de vida y apoyar tanto a la persona afectada como a su entorno familiar Ante una enfermedad con tantas dimensiones, es necesaria una respuesta coordinada y centrada en la persona.

En Sinapsi somos un equipo multidisciplinar comprometido con la calidad asistencial. Nuestros neurólogos trabajan codo con codo con profesionales de la psicología, neuropsicología, fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional y nutrición y para ofrecer una atención personalizada e integral.

Además participamos activamente en la investigación científica, formando parte de sociedades científicas españolas y europeas. Nuestros especialistas lideran y colaboran en varios estudios centrados en los parkinsonismos atípicos, especialmente en la atrofia multisistémica, la Degeneración Corticobasal y la Demencia con cuerpos de Lewy. Destacamos nuestra participación en un proyecto europeo innovador para el desarrollo de modelos celulares que permitan descubrir nuevas terapias para la AMS.

Parálisis supranuclear progresiva (PSP).

La Parálisis Supranuclear Progresiva (PSP) es una enfermedad neurodegenerativa rara en la que se encuentran depósitos de la proteína Tau en el cerebro y degeneración neuronal sobre todo afectando al ganglios basales y al mesencéfalo (áreas del cerebro necesarias para coordinar el movimiento y la postura, entre otros). Provoca graves problemas con el control de la forma de andar y del equilibrio. El signo más evidente de la enfermedad son las caídas hacia atrás y la incapacidad de mirar hacia arriba o hacia abajo, ocasionando en ocasiones visión doble. Como su nombre indica, es progresiva, es decir empeora con el tiempo.

Los síntomas incluyen la pérdida de equilibrio, caídas, rigidez, dificultad para hablar y problemas de deglución. La PSP también puede causar cambios de humor y comportamiento, impulsividad, así como depresión, ansiedad o apatía.

Actualmente no existe un cuidado para la PSP, pero existen tratamientos centrados en gestionar los síntomas. Un tratamiento multidisciplinar coordinado por un neurólogo, incluyendo neuropsicólogos, psicólogos, fisioterapeutas y logopedas pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas afectadas.

Atrofia multisistémica (AMS)

La Atrofia Multisistémica (AMS) es una enfermedad neurodegenerativa rara y progresiva en la que se encuentran depósitos de proteína alfa-sinucleina dentro de unas células denominadas oligodendrocitos, con degeneración neuronal sobre todo a nivel del cerebelo, ganglios basales y varios sistemas de generación. alteraciones motoras, problemas urinarios y de control de la tensión arterial. Habitualmente se diagnostica en personas adultas de edad media en torno a los 50 años.

Los síntomas principales incluyen problemas de movimiento (rigidez, temblores, pérdida de coordinación y dificultad para andar, caídas) y problemas disautonómicos como dificultad para controlar la presión arterial, sudoración anormal, problemas con la micción y la defecación, y disfunción eréctil en los hombres y problemas del sueño tales como el trastorno de conducta del sueño REM.

En cuanto a la investigación, los expertos de Sinapsis Centro de Neurología y Neurorehabilitación participan en diversos estudios nacionales y europeos para el descubrimiento de terapias novedosas para la Atrofia Multisistémica (AMS)

Demencia con Cuerpos de Lewy Difusos (DLB)

La Enfermedad por Cuerpos de Lewy Difusos (DLB) es una forma de Parkinson con demencia que se caracteriza por la presencia de depósitos anormales de proteínas (alfa sinucleína) en las neuronas, formando unos agregados, conocidos como cuerpos de Lewy. En el caso de la enfermedad de Parkinson, los cuerpos de Lewy la DLB los podemos encontrar también a nivel de la corteza cerebral desde los inicios, por eso se manifiesta precozmente con síntomas cognitivos. Esta enfermedad también cursa con problemas del sistema autónomo, provocando problemas con la tensión arterial, sudoración excesiva y dificultades con la micción, además de somnolencia diurna y trastorno del sueño REM y de alerta.

La causa exacta de la DLB o de cualquier parkinsonismo atípico no se conoce completamente, pero se cree que implica una combinación de factores genéticos, ambientales y de vida. No hay cuidado por estas enfermedades, pero el tratamiento se centra en gestionar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Degeneración Corticobasal (DCB)

La Degeneración Corticobasal (DCB) es una enfermedad neurodegenerativa rara que afecta progresivamente al cerebro. Está causada por la acumulación anómala de una proteína llamada tau, que interfiere en el correcto funcionamiento de las neuronas. Esta acumulación se da principalmente en determinadas zonas del cerebro, de forma asimétrica, es decir, afectando a un hemisferio más que el otro, así como en los ganglios basales, regiones profundas implicadas en el control del movimiento.

Este patrón de degeneración explica la aparición de una combinación de síntomas motores y cognitivos. A nivel motor, es frecuente observar rigidez, lentitud de movimientos (bradicinesia), temblores, distonía (contracciones musculares involuntarias) y mioclonias (sacudidas repentinas), a menudo con predominio en un lado del cuerpo. También puede aparecer el conocido síndrome de la mano ajena, en el que un miembro superior se mueve de forma involuntaria y descoordinada.

En cuanto a los síntomas cognitivos, pueden incluir dificultades para planificar y ejecutar movimientos voluntarios (apraxia), alteraciones de las funciones ejecutivas (como la atención, la memoria o la capacidad para organizarse) y, en algunos casos, trastornos del lenguaje (afasia), que pueden afectar tanto al habla como a la comprensión.

Actualmente, no existe un tratamiento curativo para la DCB. El abordaje es principalmente sintomático y de soporte. Es fundamental un enfoque multidisciplinar que implique neurología, fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional, psicología y trabajo social, con el objetivo de preservar la movilidad, la función cognitiva y, sobre todo, la calidad de vida de la persona afectada y de su entorno.

Un trastorno funcional es una condición en la que una persona experimenta síntomas reales que pueden afectar a su vida diaria, pero que no se deben a una enfermedad estructural o a un daño identificable en el cuerpo. Es frecuente que las personas con este problema visiten a muchos médicos y que las pruebas médicas no muestren una causa clara, aunque los síntomas existan y sean genuinos.

Estos trastornos afectan al funcionamiento del cuerpo y del cerebro y pueden manifestarse de muchas maneras, tales como problemas de movimiento (temblores, debilidad, dificultad para andar) o síntomas sensitivos (dolor, hormigueo, entumecimiento) Es importante insistir en que no son causados ​​por una enfermedad neurológica estructural ni por la imaginación de la persona sino que existe una disfunción en cómo el cerebro está procesando su entorno.

En algunos casos, los trastornos funcionales pueden estar relacionados con factores psicológicos o antecedentes de situaciones traumáticas, pero esto no ocurre en todos los casos.

Un tratamiento multidisciplinar coordinado por un neurólogo, incluyendo psicólogos, fisioterapeutas y logopedas a menudo consigue resultados espectaculares.

El Parkinsonismo de Inicio Precoz, también conocido como Parkinson Juvenil, es una forma de la enfermedad de Parkinson que comienza a manifestarse antes de los 40 años y, en casos más raros, antes de los 21. Esta condición comparte muchos síntomas con el Parkinson clásico, pero puede tener algunas diferencias importantes.

 

El Parkinsonismo de Inicio Precoz a menudo tiene una base genética más fuerte que el Parkinson de inicio más tardío. Las mutaciones en genes como el PARK2 (parkin), PINK1 y DJ-1 se han asociado a esta condición.

Los trastornos del movimiento son afecciones neurológicas que afectan al control del movimiento corporal produciendo síntomas que pueden ser incapacitantes para la persona que los padecen.

Tres de los trastornos más comunes en esta categoría son la distonía, la corea y la ataxia.

 

La Distonía es un trastorno neuromuscular caracterizado por contracciones musculares involuntarias y sostenidas que producen movimientos repetitivos y posturas anómalas. Estas contracciones pueden afectar a cualquier parte del cuerpo, causando desde ligeras molestias hasta discapacidad severa. La distonía puede ser primaria (sin causa conocida) o secundaria (asociada a otras afecciones neurológicas o lesiones).

 

La Corea se manifiesta mediante movimientos involuntarios, breves, irregulares, y de tipo arrastrado o danzante, que se desplazan de una parte del cuerpo a otra de manera imprevisible. Afecta habitualmente a las extremidades, la cara o el tronco, y a menudo se intensifica con el movimiento voluntario, inicialmente como inestabilidad o descoordinación, puesto que los movimientos pueden integrarse parcialmente con los gestos voluntarios.

Este trastorno está frecuentemente asociado con enfermedades como la enfermedad de Huntington pero también puede ser secundario a otros procesos como alteraciones del azúcar, tiroides, o enfermedades autoinmunes entre otros. La Corea puede variar en severidad y en la capacidad de afectar a las actividades cotidianas del paciente.

 

La Ataxia es un trastorno que afecta a la coordinación motora, haciendo que los movimientos sean descoordinados y descontrolados. Las personas con ataxia pueden tener problemas para andar, para hablar y para realizar tareas motoras finas. Este trastorno normalmente es causado por daños en el cerebelo. En algunos casos, tienen una causa genética.

 

Cada uno de estos trastornos presentan retos únicos, pero todos comparten la característica de dificultar los movimientos voluntarios. La búsqueda continua y los avances en la medicina están enfocados a comprender mejor estas condiciones y encontrar tratamientos más eficaces para mejorar la calidad de vida de los afectados.

Cómo podemos ayudarte

En Sinapsi Centre de Neurologia i Neurorehabilitació te ofrecemos una amplia gama de servicios para abordar de forma integral el Parkinson, los parkinsonismos atípicos y otros trastornos del movimiento.

Nuestro equipo multidisciplinar está formado por expertos altamente especializados en sus respectivos campos y trabajan coordinadamente para asegurar un diagnóstico esmerado, un tratamiento personalizado y efectivo y un seguimiento y atención continuos en el que dedicamos el tiempo que cada persona necesita.

Servicios y especialidades

En Sinapsi Centre de Neurologia i Neurorehabilitació ofrecemos una amplia gama de servicios para abordar la enfermedad de Parkinson y otros trastornos del movimiento de forma integral. Nuestro equipo multidisciplinar está formado por expertos superespecializados en sus respectivos campos y trabajan coordinadamente para asegurar un diagnóstico esmerado, un tratamiento personalizado y efectivo y un seguimiento y atención continuos en el que dedicamos el tiempo que cada persona necesita.

Ofrecemos servicios presenciales y online y actividades individuales o en grupo, según las necesidades de cada persona.

Equipo Uparkinson

Neurología

Dra. Núria Caballol

Dra. Alexandra Pérez

Dra. Àngels Bayés

Neuropsicología, Psicología y Coaching

Dr. Antoni Raspall

Estela López Masramon

Begoña Larriba

Rehabilitación física

Sheila Alcaine

Ferran Fondevilla

Dra. Mercè Martínez

Logopedia

Mercè Casanovas

Cristina Ruiz

Nutrición

Josep Painous

Secretaría

Paola Quispe

Ivette Lago

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